Esta enfermedad es más compleja de lo que parece. Pero te das cuenta de todo, aprendes y dejas de ser un completo estúpido. [O estúpida].
Acabo de darme cuenta que soy una egoísta. Que no soy la única que sufre. Que he minimizado el sufrimiento de la batalla de mi madre y de otras personas.
En otras palabras, que estoy siendo soberbia. La batalla que libro es dura pero no lo hago sola. Tengo más apoyo de otras personas, más de las que pensé. Y ellas también sufren por lo que les pasa y se caen y se levantan y hacen lo posible por no perder la batalla.
Y todos merecen respeto. ¿Quién soy yo para hablar de tu dolor si apenas puedo hablar del mío? ¿Quién soy yo para decir que he pasado por más cosas que ustedes?
Y he minimizado el dolor de mi madre que es lo que más duele. No he librado esta batalla en soledad. En cada caída, ella estaba ahí para mí. Y por suerte para mí, me di cuenta antes de que fuera demasiado tarde. Cometió muchos errores pero me está dando su fuerza para librar mi batalla.
¿Por qué sigo sintiéndome débil? ¿Por qué sigo sintiendo que no vamos a poder?
Mi madre es fuerte e inteligente. Mi padre es trabajador y perceptivo. Yo heredé sus cualidades
¿Qué me hace falta para darme cuenta que puedo con la guerra?
Que no es sólo mía. Esta guerra es sobre darnos cuenta que estamos vivos, que sentimos dolor y somos vulnerables. Pero en esta aparente debilidad está nuestra fuerza.
¿Hemos perdido la capacidad humana de la empatía?¿Por qué nos aislamos? ¿A qué le damos más importancia?
Por ahora, perdóname madre. Erré el camino. Déjame volver a él.
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