A través de ti he aprendido
que es posible amar con fuerza y locura no te hacen ganar lo que
quieres. A través de ti he aprendido que la vida no es nunca lo que uno espera.
Perdí todo norte y todo sur cuando supe que te perdía. Mi
ser se había encadenado a una voz
interior que prefería apagar mi esperanza y mi luz a vivir en una existencia
sin ti.
Ahora me he levantado un poco para ponerle punto final a ese
capítulo lleno de tanta plenitud y tanto dolor. La vida me parece más sencilla,
más fluida. Me cuido más, me quiero más, te quiero un poco menos.
Aunque quise morir no lo conseguí y estoy en la etapa en que
doy gracias por no haberme ido por ese oscuro sendero. El mundo parece más
aceptable y tiene colores más definidos.
No comprendo lo que pasó exactamente, mi vida cambió en el transcurso
de mil respiraciones. ¿Cómo puede una persona de estar completamente feliz a
hundirse en la miseria?
Y sin embargo, no me arrepiento de nada. Por muy loco que
fuese ese amor, te amé con toda la pasión de mi espíritu. No supiste manejarlo
y yo tampoco pero, ¿Qué importa si fue honesto?
Soy una persona diferente ahora, más fuerte, más definida.
Eso también fue gracias a ti. Te debo tanto y al fin cabo tan poco porque
fuiste la causa de mi derrumbamiento emocional.
Poner punto final es una mezcla de alivio y agotamiento.
Ahora puedo decir tu nombre sin emocionarme hasta el tuétano.
Hasta siempre. Tuya sólo en los momentos de debilidad…
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