viernes, 7 de agosto de 2015

Día 15: Lo voy a demostrar.

Hoy falté al trabajo. Quería tener un poco de tiempo para mí aunque lo cierto es que a ellos les diré que estaba enferma del estómago. Terminé durmiendo largas horas, víctima de una depresión demasiado conocida y cuando me levanté decidí que quería dibujar después de ver un capítulo de la que fue mi serie preferida. Abreviando diré que lo que me llamó la atención fue un vídeo sobre Lucy Hale (una actriz que sale en Pretty Little Liars para más señas) que cantaba. ¿Por qué? No es que el vídeo fuera malo ni nada parecido sino que la chica tiene 26 años, 5 más que yo  y ya está haciendo todo eso y le va bien en su vida mientras yo me mato trabajando en un call center y no he dibujado nada espectacular.

Recientemente me di cuenta que iba a priorizar lo que realmente quería hacer en mi vida y me di cuenta que estoy harta de perder el tiempo. Tengo 21 años y estoy sin estudiar en la carrera que quiero, llevo a cuestas un intento de suicidio, una estancia en el psiquiátrico y miles de días controlados por pastillas por una enfermedad que me había jodido de muchas formas. Estoy sola, sin amigos y luchando por salir adelante como todo el mundo.

Además, estoy gorda por las mismas pastillas y por comer en exceso, no hago ejercicio, me muerdo las uñas y me estaba volviendo bastante antisocial. Eso no es vida, la verdad y aunque es cierto que hay vidas peores que la mía, eso no resulta un consuelo. Soy inteligente, soy capaz, soy tenaz y no tengo una discapacidad, ¿Por qué no iba a poder cumplir mis sueños y proyectos? ¿Por qué tengo que desperdiciar mi vida lamentándome por un pasado que no va a cambiar ni a volver?

La vida es un suspiro en el tiempo, un instante preciado que se va demasiado rápido. No puedo ser menos que eso, tengo que encontrar una manera de triunfar, de hacer cosas, de acertar, de ser propositiva, olvidar la soledad y concentrarme en lo bello que tengo, en las cosas buenas que van saliendo, en la abnegación de mi espíritu por conseguir ser mejor que esto.

Hoy, tras perder a una chica que decía ser mi amiga y me abandonó cuando decidí pelear por lo que quiero, me doy cuenta que no importa cuán duro sea el camino, estoy dispuesta a seguirlo. Tengo derecho a hacer mi vida, a buscar la felicidad, a ser alguien de luz para los demás y para mí misma.
No soy perfecta ni nunca lo seré pero puedo intentar ser alguien íntegro y creativo, una persona llena de ideales, de búsquedas, de sueños. Puedo hacerlo.

Y lo voy a hacer.

Voy a demostrar, sobre todo a mí misma, que puedo. Sin dudar, puedo.

Ivana Morgenstern (Victoria de Valo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario