Hoy no sé cómo me siento. Una parte en mí está llena de alivio, otra parte está llena de decepción y la otra parte aún no sabe qué debe de responder a la situación. Honestamente pensé que me iba a quedar en la UNAM y no estaba muy segura de cómo sentirme respecto a eso porque no me sentía preparada para ocupar un lugar allí, mi mamá está en la cuerda floja porque la persona que la ayudó a colocarse en su actual trabajo se va a otra secretaría y aún no se la lleva y yo llevo poco tiempo trabajando y no he dibujado así que no sé cómo me iría en Artes Visuales.
Tal vez mi destino no es la UNAM y tengo que aceptarlo tal y como viene aunque eso no significa que porque sea difícil entrar yo no lo voy a intentar otra vez. Creo que uno debe luchar por los sueños que tiene aunque las cosas se pongan negras, siempre existe un poco de esperanza y un aliento que te permite seguir adelante, llegar adónde puedas, adónde quieras.
La vida es eso, una eterna lucha por posicionarte en un lugar estable que puedes perder en cualquier momento, un parpadeo en el tiempo en el que te queda el lapso justo para hacer las cosas y nada viene al azar ni puedes quebrarte porque así fuera.En fin, no es el fin del mundo, ahora que no me he quedado en la UNAM puedo irme a otra escuela por el momento en lo que hallo el tiempo para volver a presentar el examen.
Como dije, una parte de mí se siente aliviada. No tengo todavía el nivel suficiente para estudiar Artes Visuales y prefiero explorar mis habilidades antes de caer en un error. No sé, incluso puedo presentar el examen a otra carrera, o quizá la misma, aún no sé. Las cosas suceden por una razón, lo sé. No me voy a preocupar más.
Un beso
Ivana Morgenstern (Victoria de Valo)
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